






Del 27 al 31 de octubre, el museo celebrará esta actividad especial de Halloween, que invita a investigar la ciencia detrás del miedo.
Durante años el Museo Interactivo Mirador ha investigado los miedos asociados a fenómenos extraños, criaturas inquietantes, experimentos fallidos y cosas que todavía no tienen explicación. Ahora esos archivos se abren al público.
Ese es el relato con que este año el mim celebrará su tercera edición de la Semana de las Ciencias Tenebrosas, entre el martes 27 al sábado 31 de octubre, con la propuesta de convertir al museo en una gran biblioteca de expedientes secretos que esta vez desclasificará.
La Semana de las Ciencias Tenebrosas invita a vivir Halloween de una manera diferente: transformando los sustos en preguntas y los misterios en oportunidades para descubrir, experimentar y aprender. Una propuesta para mirar con curiosidad aquello que nos inquieta y comprobar que, muchas veces, la ciencia puede ayudarnos a encontrar respuestas donde antes solo había temor.
La invitación es a observar, experimentar, hacerse preguntas y poner a prueba las propias creencias para descubrir la ciencia que se esconde detrás de algunos de los misterios que nos rodean. Porque detrás de lo que parece inexplicable puede haber una reacción química, un mecanismo del cerebro, un fenómeno astronómico o una historia que merece ser investigada.
Las actividades no tienen costo adicional al valor de la entrada al museo, contemplan distintas edades y modalidades de participación y requieren inscripción en el mesón de informaciones. Algunas tienen cupos limitados, mientras que otras se podrán disfrutar libremente durante la visita.

Uno de los espacios más llamativos será la Escuela de pociones. Aquí, entre espuma, humo y reacciones químicas, podrán descubrir cuánto hay de ciencia detrás de lo que parece magia.
Para quienes prefieren los misterios del espacio, el taller Desclasificados de la NASA abrirá expedientes de supuestos avistamientos de OVNIS y descubrirán cómo satélites, globos, planetas brillantes, reflejos en la cámara y fotografías trucadas pueden convertirse en objetos voladores no identificados.
¿Qué pasa en nuestro cerebro cuando sentimos miedo? ¿Por qué a algunas personas les aterran las arañas, las alturas o la oscuridad, y a otras no? En La ciencia del miedo, los visitantes comprenderán que incluso una de nuestras emociones más intensas tiene una explicación científica.
Para quienes se atrevan a mirar de cerca, el taller Artrópodos: criaturas inquietantes, permitirá conocer insectos que suelen provocar rechazo, característica que a la vez les han permitido sobrevivir durante millones de años.
La investigación continuará con el Escape Room, desaparición del visitante: Caso 67, en que los participantes deberán recorrer espacios, observar, experimentar y trabajar en equipo para reconstruir lo sucedido con alguien que de pronto ya no está en la sala.
Además, los mayores de 14 años podrán sumarse al Recorrido Paranormal: Archivos Clasificados, una experiencia guiada por algunos de los rincones más misteriosos del museo y su parque.

Los Contextos Provocados son una modalidad de intervenciones pedagógicas y lúdicas realizadas dentro de las salas de exhibición del mim y su objetivo principal es provocar al visitante, despertar su curiosidad y hacerlo parte activa de la exploración científica y artística.
Entre estas experiencias sorpresivas que profundizan en un fenómeno específico, durante la Semana de las Ciencias Tenebrosas el museo preparó Planetas espeluznantes, donde se presentarán mundos reales que parecen sacados de una pesadilla e imaginar las criaturas que viven en él.
La música tendrá su propio capítulo tenebroso con Theremin: la música del terror, en que podrán conocer cómo funciona este curioso instrumento que se toca sin contacto físico y experimentar con la creación de su propia música del miedo.